Con el objetivo de contener la propagación de la COVID-19 y su variante Delta, el Cuerpo de Agentes de Control Metropolitano (CACM) verifica el aforo en el transporte público municipal en Quito, para que se cumpla lo establecido en la resolución municipal emitida el 26 de julio.

Personal de las instituciones municipales se encuentran ubicados en el embarque y desembarque del sistema Trolebús, Ecovía y el Corredor Occidental para controlar el aforo del 50% en las unidades de transporte público, el distanciamiento físico entre los pasajeros que esperan abordar las unidades y exhortan a la comunidad con mensajes de bioseguridad, uso correcto de la mascarilla y lavado frecuente de manos.

Los agentes de control junto a funcionarios del Sistema de Transporte Municipal solicitan a los usuarios que se encuentran en estaciones y paradas para que no aborden las unidades de transporte que sobrepasen el aforo permitido y esperen el siguiente bus.

Juan Bautista, usuario habitual del servicio de transporte municipal, aseguró que «es una labor buena que nos informen y nos permitan acceder de manera ordenada al transporte, así nos sentimos más seguros y con tranquilidad; además nos informan sobre las medidas de bioseguridad». El apoyo de la ciudadanía es importante para evitar focos de contagios en las paradas y dentro de las unidades.

La ciudadanía debe planificar el traslado con tiempo para evitar aglomeraciones y atrasos a su lugar de destino, además se recomienda abrir las ventanas de las unidades para mantener una buena ventilación, no ingerir alimentos ni bebidas durante el viaje para no retirarse ni manipular la mascarilla corriendo riesgos innecesarios.